Abusaba de sus pequeños alumnos y los perforaba con agujas como castigo

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China, 29 de noviembre del 2017.- “Mi nieto tiene tres años y medio. Encontramos marcas de agujas en sus muslos y su trasero. Estoy muy enfadado y literalmente temblando”, contó el abuelo de uno de los niños que acudía todos los días a la guardería de la multinacional RYB en el distrito de Chaoyang, en Beijing.

El caso saltó a los medios de comunicación días atrás, después de que decenas de padres se quejaron de que sus hijos podrían ser objeto de abusos, incluso sexuales, tras encontrar marcas de agujas en algunas partes de su cuerpo, y descubrir que les dispensaban con asiduidad unas pastillas blancas desconocidas. Los primeros resultados de la investigación policial apuntaron a que una profesora de 22 años, apellidada Liu, utilizó agujas de coser para “castigar” a niños que no dormían. La docente fue arrestada el fin de semana.

No obstante, la Policía china aseguró que no se han encontrado evidencias de abusos sexuales en la guardería, informó hoy la agencia oficial Xinhua. Fue la conclusión después de que una de las niñas fuera examinada por un médico a petición de sus padres y tras revisar 113 horas de grabaciones obtenidas por las cámaras de vigilancia.

De todos modos, los investigadores reconocieron que estas imágenes estaban incompletas y algunas de ellas dañadas. La justificación que se dio desde la institución fueron los cortes de energía frecuentes debido a que un miembro del personal de vigilancia, molesto por el ruido del monitor, solía desconectar las cámaras cuando finalizaban las clases.

Respecto a las “pastillas misteriosas”, RYB se defendió diciendo que únicamente se suministraban medicamentos bajo previa autorización de los padres. La Policía informó de que seguirá investigando los hechos y pidió que se divulgue información sobre este caso “de manera racional”, ya que uno de los testimonios que salieron en televisión asegurando que se le dieron píldoras blancas a uno de los niños fue desmentido posteriormente por el padre.

Tras el escándalo, el gobierno chino anunció la inspección de guarderías de todo el país para valorar la conducta de sus profesores y cuidadores. No es la primera vez que una guardería del grupo RYB, que posee más de 1.800 jardines de infancia en China, es acusada de abuso de menores. En 2015 cuatro profesores de uno de sus centros en Jilin (norte) fueron condenados a casi dos años de cárcel por abusar físicamente de algunos de sus alumnos.

Otros jardines chinos que no dependen de RYB también se han visto salpicados por este tipo de escándalos. Uno de los más recientes ocurrió a principios de este mes en Shanghái (este), cuando se divulgaron unas grabaciones que mostraban cómo algunos niños sufrían abusos físicos por parte de sus cuidadores.

Con información de infobae