Coma y comprensión

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Chispitas de lenguaje

Enrique R. Soriano Valencia

Uno de los signos de puntuación más difícil de dominar es la coma. Distintos usos (vocativo, enfático, explicación, enumeración, etcétera) con el mismo rasgo (tipo de signo) parece confundir a muchas personas. A ello se agrega la información incorrecta, imprecisa o francamente absurda con que se enseña (que la coma de enumeración, separa; o que se debe registrar cuando se hace pausa o se respira). En mi experiencia como capacitador y docente he podido comprobar lo difícil de romper los paradigmas con los que crecieron universitarios y participantes de mis cursos. Sin embargo, esta experiencia que podría suponerse limitada, ahora puedo comprobar que no es exclusiva de nuestro país.

Hace una semana, en un muro de una red social en la que participo, una persona subió un reto, a mi juicio sumamente fácil: «Un niño, Juan, y su hermano mayor, Pedro, juegan pelota. ¿Cuántos niños juegan pelota?». En este muro participan personas de todos los países latinoamericanos. Y… se armó un buen jaleo.

Sin alargar mi respuesta, simplemente respondí «dos». De las 730 personas participantes, solo una mínima parte coincidió. Las participaciones fueron de lo más variado, desde uno hasta cuatro. No lo podía creer. Intervine por segunda ocasión para explicar que las comas están usadas como explicativas. Es decir, que funcionan como un pequeño paréntesis. El texto pudo enunciarse «Un niño y su hermano mayor juegan pelota». Sin embargo, mediante comas explicativas por aposición (así se conocen gramaticalmente) se interrumpió la oración para dar el nombre de cada cual.

Tampoco fui el único en explicar ese uso de las comas. En particular una chica argentina, de nombre Eli Falcón, intentó hacer razonar el uso a más de uno. Esta chica, mediante distintos recursos, quiso dejar en claro la razón: citó a las Academias, recabó imágenes de ejemplos, redactó argumentos. El resultado fue nulo: los participantes siguieron desvariando.

Aquí varios detalles se ponen de manifiesto: 1. La coma es uno de los signos de puntuación más delicados y difíciles de dominar (por lo visto); 2. Es preferible construir oraciones simples que no requieran de tantas comas para evitar interpretaciones erróneas; 3. Es riesgoso (por la posibilidad de ser mal interpretado) enlazar más de dos oraciones mediante las comas (la preferencia, acorde al estilo moderno de redacción, es usar con mayor frecuencia el punto y seguido); 4. Se debe evitar combinar diferentes usos de la coma (como las explicativas y las de enumeración, que sucede con mucha frecuencia) en el mismo enunciado.

Paralelamente, tengo la impresión que tampoco leían las intervenciones y razonamientos de los anteriores participantes. Es decir, que examinada la pregunta, de inmediato se aprestaban a responder lo que comprendían.

En defensa, la pregunta final es ambigua: «¿cuántos niños juegan a la pelota?» y solo dice «un niño» (del hermano mayor no se dice que también lo sea). Entonces más de una persona concluyó que se trataba de una pregunta capciosa (como los hay cientos de juegos similares en Internet) y concluyeron que niño, solo uno; independientemente que también juegue a la pelota el hermano mayor.

La conclusión es contundente: los que escribimos tenemos la obligación de ser muy cuidadosos con la puntuación y con aplicar las palabras adecuadas. Pero también cabe la reflexión, después de tantas intervenciones dispares: ¿un texto bien escrito será adecuadamente interpretado por todos? La lectura de comprensión es uno de los temas más complejos de la enseñanza. Si hay deficiencias en captar cómo se aplican los signos, el nivel de descubrimiento del sentido de un texto quedará muy lejos.

Necesitamos, como sociedad, trabajar más el fomento a la lectura. Por una parte, este esfuerzo hará que nos familiaricemos con el uso adecuado de los signos de puntuación (a ver si ya desaparecen esos desagradables paradigmas arriba señalados y otros muchos, como suponer que la coma separa los miles en la numeración). Pero, por la otra, la habilidad de razonamiento de textos dará una mejor comprensión de la realidad.