El dengue y otros males gubernamentales

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El dengue y otros males gubernamentales

Bárbara Botello

Los problemas han rebasado a Guanajuato nuevamente, y otra vez el gobierno del estado muestra su incapacidad en materia de prevención. Ya no digamos la seguridad pública, que es la principal preocupación de la ciudadanía, y donde definitivamente no han podido o querido contener a la delincuencia.

Tampoco estamos hablando de la corrupción, en la que quedó claro que la Secretaría de la Transparencia y Rendición de Cuentas (STRC) que ¿dirige? Isabel Tinoco, es una gran tapadera como lo fue en su momento Miguel Márquez de Juan Manuel Oliva. Castigar con ¡tres días! al secretario de Turismo, Fernando Olivera, por contratar obras a través de una fundación de la que forma parte, incumpliendo con la Ley, es una burla incluso para ella misma.

El otro gran problema que dejaron crecer por ignorancia o incapacidad es el dengue. Dicen que no es una epidemia, pero Guanajuato encabeza por primera vez en la historia la lista de casos registrados en todo México, incluyendo estados costeros como Chiapas o Veracruz.

La mayoría de nosotros tenemos un familiar, amigo o conocido que está o estuvo enfermo de dengue, algo que nunca había ocurrido antes. Y la respuesta oficial es que tenemos que acostumbraros a esa enfermedad. ¿Es en serio? El estado redujo este año el presupuesto que tenía la Secretaría de Salud para combatir el dengue. Y ahora sufrimos las consecuencias.

Recientemente incrementaron las campañas de nebulización, pidieron incluso prestado equipo a otros estados, y también reforzaron las campañas de descacharrización que, a decir de las autoridades, es la acción más efectiva para prevenir esta enfermedad.

No está mal que refuercen estas acciones, lo triste es que, como siempre, el gobierno es reactivo y nada preventivo. Ya murió un niño, solo así dimensionaron la gravedad del problema. Y lo mismo ocurre en todos los ámbitos, la seguridad es el más claro ejemplo: tienen que secuestrar y asesinar policías, rafaguear comandancias, acribillar a mandos policiacos, para que se pongan a trabajar.

No cabe duda que al gobierno de Miguel Márquez se le acabó la imaginación. Su calentura presidencial nos está afectando a todos.  En Guanajuato hay una descomposición generalizada en materia de seguridad, violencia, gobernabilidad… y ahora también en salud.

¡Nos leemos la próxima semana!