El enredoso y opaco gasto en seguridad de León Por: Bárbara Botello

0
25

 

Los presidentes municipales y las alcaldesas tienen un reto mayúsculo para mantener policías eficientes y confiables. Pero hay otro elemento que debe tomarse en cuenta: el correcto ejercicio de los recursos públicos en materia de seguridad.

En la revisión al gasto de 2016, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) concluyó que el Municipio de León “no realizó una gestión eficiente y transparente de los recursos del subsidio, con base a la normativa que regula su ejercicio y no se cumplieron en su totalidad sus objetivos y metas”.

Entendemos que León sufra para contener la violencia porque no tiene al personal adecuado en la Secretaría de Seguridad Pública; Luis Enrique Ramírez Saldaña, el secretario, ha dado sobradas muestras de su incapacidad, pero el alcalde Héctor López Santillana dejó claro que no hará cambios en esta dependencia.

Pero una administración que se precia de ser “transparente” y “eficiente”, debería por lo menos ejercer correctamente los recursos destinados al Fortalecimiento para la Seguridad (Fortaseg), un subsidio federal que en 2016 alcanzó para León 103 millones 687 mil 300 pesos.

La ASF analizó el gasto del 76.9% de estos recursos, es decir 79 millones 736 mil 600 pesos. De estos recursos, concluyeron que el Municipio no había ejercido 8 millones 132 mil pesos… este recurso, al no gastarse, debió reintegrarse a la Tesorería de la Federación, ¡pero tampoco lo hicieron!

Es decir, además de no utilizar 8.1 millones, tampoco lo devolvieron. Cuando se trata de otros actores políticos, ¡por mucho menos dinero hacen un gran escándalo!

La ASF también encontró que el Municipio gastó 1.7 millones en la compra de 14 motocicletas. Por el monto, debieron licitar la compra, pero las adquirieron mediante una adjudicación directa; además, el dictamen que presentaron a los auditores no justificó, fundamentó y tampoco motivo dicha acción. Vaya, ¿ese es el gobierno honesto y responsable que presume Héctor López Santillana?

Aún hay más: gastaron 426 mil pesos en la compra de uniformes para los policías (336 camisolas, 336 pantalones y 336 quepis); el problema es que en una visita de inspección, los auditores constataron que a la fecha de la revisión no se había efectuado aún la entrega del vestuario convenido con el proveedor.

Además de que gastaron mal -o de plano no gastaron y no devolvieron el recurso-, el Municipio tampoco rindió cuentas: no remitió a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público los Formatos Avance Financiero correspondientes al primero y cuarto trimestre sobre los recursos Fortaseg 2016; además de que tampoco difundió en medios locales del municipio el formato. Por si fuera poco, los informes que sí presentaron carecían de calidad y congruencia.

Queda claro que los recursos de 2016 fueron mal empleados. Para 2017 aún están a tiempo de hacer bien las cosas, por eso en días pasados presenté un punto de acuerdo en la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, a efecto de exhortar respetuosamente al Municipio de León a realizar una gestión eficiente y transparente del subsidio del Programa de Fortalecimiento para la Seguridad 2017, pero también para que solventen las observaciones de 2016… y que regresen el dinero.

¡Nos leemos la próxima semana!