Hermosillo y la víbora de la mar

0
372

Carlos-Arce-Macías.001

 

La pasada semana estuve en Hermosillo, invitado a constatar sus avances en materia de Mejora Regulatoria. La capital de Sonora, una moderna ciudad de cerca  setecientos mil habitantes, la mitad de León, se propuso, desde hace dos años, que sus ciudadanos puedan abrir negocios fácilmente, convirtiendo sus prácticas normativas, en las mejores de México. Da envidia de la buena.

 

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE), contratación de por medio, asesoró a la administración local para llevar a cabo y con éxito, las mejoras necesarias en su regulación y tramitología. No fue fácil, hubo primeramente que diagnosticar las condiciones del municipio, y luego realizar 270 acciones necesarias para cumplimentar la “Guía de la OCDE, para mejorar los trámites gubernamentales y mejorar la competitividad”.

 

Las indicaciones fueron acometidas con pasión, la única manera que conozco para lograr cambios en el traicionero y fangoso ámbito administrativo, plagado de oscuros intereses. Destaca en esta empresa el respaldo del alcalde, pero sobre todo el trabajo de tres funcionarias verdaderamente comprometidas con el proyecto: la directora de la Comisión de Fomento Económico de Hermosillo, que dirige el área de mejora regulatoria municipal, la tesorera y la Oficial Mayor. Como frecuentemente sucede, las mujeres son el detonante de innovaciones en el ámbito de la administración pública.

 

Los cambios se enfocaron al acceso a la información sobre usos de suelo en la localidad, permisos y registros de la  propiedad, licencias de construcción, etc. Por ejemplo, se canceló el trámite de certificados de “no adeudo”, dado que esa información ya la tiene la propia autoridad. Desenredar el laberinto normativo, plagado de incongruencias, no fue sencillo, y requirió paciencia y mano firme, para desarmarlo.

 

Pero el cambio fundamental, vino en la parte específica de la información geográfica del municipio y la creación de un sistema de consulta para los ciudadanos: SIGEM-Hermosillo. La herramienta se convierte en un aliado de los usuarios, al poder acceder a toda la información relativa a servicios, atlas de riesgos, catastro, usos de suelo y actividades posibles de desarrollar en cada predio. De esta manera se  sustenta el derecho de propiedad  de los ciudadanos,  en base a la información y a los datos que posee el municipio. Así se asegura, sin trampas, la correcta gestión del uso de un predio, y es posible conocer con certeza su valor de mercado. Esta información abre la libre competencia, con ello la baja de los precios, y así, se incrementa la competitividad de la ciudad. Es el primer nodo urbano en lograr esto en América latina, que no es poca cosa.

 

 

 

Ahora bien, describo toda esta odisea geográfico-administrativa, para evidenciar los avances en la materia. En el Bajío, nuestras ciudades, destacadamente las del corredor industrial, requieren trabajos similares a Hermosillo. Es urgente dotar de certeza a la propiedad, sobre las actividades que se pueden realizar en  ella, a fin de multiplicar las posibilidades de emprender negocios y comerciar, y sujeto todo a una normatividad  sencilla, ligera y poco onerosa. Si no lo hacen habrá ciudadanos de primera, los de Hermosillo, y de segunda, los de Guanajuato.

 

Las ciudades mexicanas, ya lo hemos dicho, compiten entre sí por inversiones y empleo, ofertando ventajas competitivas de cada localidad. Una administración local eficiente y eficaz, preocupada de las actividades emprendedoras de sus ciudadanos, se vuelve seductora. La certidumbre en los derechos, también es un paso fundamental para atraer inversiones del exterior. León, Silao, Irapuato, Celaya, Guanajuato,  San Miguel, deben de estar pendientes de los avances en que hoy puntea Hermosillo.

 

Y es que, la competencia nacional y global es ruda, porque… “los de adelante corren mucho, y los de atrás se quedarán”. Como en el añejo juego de la víbora de la mar.

Twitter: @carce55

 

GRUPO INFORMATIVO ASÍ SUCEDE