La militarización no necesariamente garantiza el abatimiento de la delincuencia: PRD

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La instalación de un cuartel militar en el predio de Albarradones, ubicado entre León y Silao, no necesariamente contribuirá a un efectivo combate a la delincuencia, por un lado se requiere una medida que es de orden nacional y que es la adecuación del marco legal para la participación de efectivos del ejército en labores policiales, pero situación particular al estado, que se establezca una verdadera y eficiente coordinación entre las corporaciones de seguridad de los tres niveles de gobierno.

El presidente del Comité Ejecutivo Estatal (CEE) del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Baltasar Zamudio Cortés, indicó lo anterior luego del anuncio de la construcción del cuartel de la Policía Militar; se le ha anunciado, destacó que se sumarán a la protección de ductos de Petróleos Mexicanos y las vías del ferrocarril. Se trata, explicó el dirigente perredista, de una medida que atenderá intereses de grandes corporativos antes que los de las y los guanajuatenses; sin desdeñar la importancia de atender ambos fenómenos, pero de nada sirve evitar el robo de ambos bienes, sino se desmantelan los grupos criminales, se detienen a los sujetos involucrados y se incautan los bienes producto de las actividades.

Ante la creciente inseguridad, agregó el líder perredista, el gobierno estatal ha solicitado mayor presencia de fuerzas militares federales. No obstante, añadió, los resultados anunciados si bien son positivos en la materia especifica de atención, no son lo suficiente para abatir el grave problema de violencia y criminalidad que vive el estado. Explicó que ello se debe a varios factores:

·        No existe un programa integral y transversal decombate a la delincuencia, en el que se vinculen acciones de orden policiaco con programas sociales, educativos, culturales y económicos; pues los programas existentes, señaló Zamudio Cortés, están más vinculados a clientelismo político con miras electorales y no a contribuir al fondo del problema, que es reconstrucción del tejido social y contribuir en hacer menor la brecha de desigualdades.

·        No existe una coordinación real y efectiva entre los tres órdenes de gobierno. Hasta ahora sólo en casos específicos y como reacción ante hechos violentos actúan los cuerpos de seguridad de los tres niveles, pero no existe armonía en acciones de prevención o de inteligencia policial permanente y sistemática, acotó el dirigente.

·        De igual manera, los tres niveles de gobierno no hacen partícipe a las instituciones de la sociedad: empresarios, iglesias, universidades, organizaciones civiles, etcétera, con los cuales debiera emprenderse un proyecto integral de mayor alcance.

Mientras no se atiendan los factores anteriores, resaltó Zamudio Cortés, el aumento de soldados federales podrá tener efecto inmediato para el tema especifico de atención y sin duda trascendencia mediática, pero no resultados de fondo y a largo plazo, amén del riesgo de crear condiciones para un clima de militarización en caso de que se agudicen los conflictos sociales y políticos, concluyó.