La Opinion en Asi Sucede: ¿Eco-bulevar o Autopista?, Por: Javier Hinojosa

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“Los vehículos de motor son ahora más seguros y confiables que nunca, sin embargo cada año más de 1 millón de personas mueren en accidentes de tráfico en todo el mundo, y más de 50 millones resultan heridas.”

                         

Tom Chatfield. Autor y editor bitánico

 

Para quienes manejamos un auto, después de pasar horas en el tráfico a vuelta de rueda en nuestras ciudades, no existe mayor tentación para apretar el acelerador y sentir la velocidad, que una amplia avenida o carretera sin obstáculos de ningún tipo. El flamante Eco-bulevar que une los pueblos del Rincón con la ciudad de León no es la excepción, conforme las máquinas de las constructoras van abandonado la obra y se van abriendo a la circulación los tres amplios carriles tersamente pavimentados con una sólida carpeta de concreto armado, los conductores empiezan a dar rienda suelta al piloto de carreras que llevan dentro rebasando con prisa (y con enojo) a los pocos que queremos hacerle caso, aunque sea por la novedad, a los abundantes señalamientos de 60 kph de velocidad máxima que se encuentran a todo lo largo de la vialidad. A este ritmo, reloj en mano y con la velocidad de crucero del auto fija en 60 kph, se recorre en menos de 10 minutos el tramo que va del distribuidor vial de San Francisco del Rincón a la Maxipista León-Aguascalientes. La mitad del tiempo que, en hora pico toma ir del distribuidor de San Francisco a Purísima o de la Maxipista a Soriana ambos tramos de la mitad de distancia.

A lo largo de esta transitada vialidad hay fábricas, escuelas, fraccionamientos, comercios, poblados e incluso una cantina testigo de varios eufóricos parroquianos que han encontrado la muerte atropellados saliendo del recinto. Ante la inminencia de su inauguración uno se formula varias preguntas: ¿Cómo va a cruzar la gente el bulevar?,¿Se construirán pasos peatonales elevados para que , por igual niños, jóvenes, ciclistas y abuelitas tengan que subir y bajar dos pisos para cruzar la calle? ¿O se harán pasos a nivel para que los autos se detengan mientras los peatones cruzan?.

¿De qué manera ayudará esta obra magna a los miles de trabajadores que van y vienen de una ciudad a otra todos los días y cuyas opciones de transporte son extremas: o pagan un servicio extremadamente caro con el concesionario monopólico o esperan a que un conductor en pick-up les de aventón en la caja con los riesgos que eso implica?, ¿Se abrirán rutas expeditas que lleven a trabajadores, estudiantes y familias por la Maxipista hacia el Poli, la UTL, el Hospital de Especialidades médicas y Puerto Interior o Silao sin que tengan que cruzar todo León?

¿Cómo y que se va a construir en torno al eco-bulevar?  ¿Se pondrán lineamientos para reglamentar accesos, estacionamientos de autos y bicicletas, construcciones, alturas, estilos y usos que le den orden y personalidad al trayecto?, ¿Se crearán parques y áreas verdes a lo largo del recorrido?,¿Se instalarán rotondas o cruceros semaforizados?,¿ O seguirá el mismo caos de Yonkes, vulcanizadoras, bardas pegadas a la banqueta, casas montadas sobre el derecho de vía, puestos de comida, tendajones y cantinas con salida directa al más allá?

La tarea no termina con la inauguración del bulevar, las oportunidades que surgen en torno al transporte público, el ordenamiento urbano, los parques y áreas verdes y los cruces peatonales a nivel son fenomenales, este proyecto debe ser emblemático de una forma nueva de hacer ciudad creando espacios para la prosperidad, la convivencia, la identidad, y la salud cuyos componentes sean la movilidad centrada en la persona, la creación de barrios sustentables y el cuidado del medio ambiente en donde la persona sea rey.

Los 60 kilómetros por hora representan una coyuntura interesante de gestión social, educación y cultura vial. Con refuerzo de la autoridad, una campaña de medios orientada a concientizar a los conductores y el ejemplo que pongamos conduciendo a esta prudente velocidad, disfrutando del relajamiento y recreación que podríamos regalarnos en estos 10 minutos todas las veces que hagamos el viaje, estaríamos mostrando que es posible cambiar nuestros hábitos y refrenar nuestros instintos corredores para respetar y cuidar a peatones y ciclistas.

En nuestras manos está convertir esta magnífica obra en un verdadero eco-bulevar o en una peligrosa autopista más.

Javier Hinojosa

[email protected]

www.javierhinojosa.mx

 

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