Ley de Seguridad Interior, un beneficio para todos

0
18

Ley de Seguridad Interior, un beneficio para todos

Bárbara Botello

Después de un intenso debate, la Ley de Seguridad Interior pasó el filtro de ambas cámaras en el Congreso de la Unión. Las posturas fueron claras: desde quién pidió que los soldados regresaran a sus cuarteles, hasta quienes pidieron una participación más activa en el combate al crimen organizado. Para armonizar ambas posturas es que se creó esta Ley, que está muy lejos de ser un instrumento para militarizar al país, como sostienen las voces más radicales.

La realidad es que el ejército está en las calles desde hace ya varios años, no asumiendo el papel de las fuerzas civiles, sino acompañándolas y apoyándolas donde más falta se necesita. Los vemos en operativos acompañados de policías municipales, estatales y federales, o patrullando con personal de Pemex para contener el robo de combustible, que además de representar un saqueo a la nación es uno de los problemas de seguridad más importantes.

Todos los días el país enfrenta amenazas. Y mientras el número de ejecuciones aumenta, vemos como las autoridades estatales tratan de deslindarse responsabilizando directamente a la federación. La realidad es que en estados como Guanajuato la problemática rebasó ya a las autoridades, por lo que resulta necesaria la intervención del Ejército para reforzar –que no reemplazar- el combate a la delincuencia.

No podíamos dejar pasar más tiempo para crear una Ley que regulara la intervención de las fuerzas armadas. Uno de los aspectos más relevantes de la Ley de Seguridad Interior es la Declaratoria de Protección a la Seguridad Interior, en la que debe quedar perfectamente claro cuál es la amenaza que se atiende, el lugar, las autoridades federales que participarán, qué van a hacer y por cuánto tiempo. Es decir, no se trata de que los soldados anden en las calles solamente patrullando, tienen que tener una misión específica y perfectamente delimitada.

Esta Declaratoria debe publicarse en el Diario Oficial de la Federación y en las gacetas oficiales de los estados afectados; es decir, es un instrumento transparente, al alcance de cualquier ciudadano. Además, las acciones que se desprenden de este instrumento son notificadas a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos para que actúe en la protección y defensa, y al Congreso de la Unión para analizar y dar seguimiento.

Con la Ley de Seguridad Interior todos nos beneficiamos: los ciudadanos porque pueden saben dónde están las fuerzas armadas y qué están haciendo; los estados porque reciben el apoyo del Ejército ante amenazas graves; y las autoridades federales porque por primera vez tienen una Ley que regula sus acciones al intervenir en un estado o municipio.

¡Nos leemos la próxima semana!