Regular la publicidad oficial

0
5

Regular la publicidad oficial

Por; Bárbara Botello

Regular la publicidad oficial ha sido una demanda constante por parte de las organizaciones de la sociedad civil; sostienen que hay gobiernos que utilizan los recursos públicos a través de contratos para frenar o incluso desaparecer a medios críticos, y premiar a quienes se someten a sus intereses.

Desde luego el principal perjudicado es el ciudadano y la democracia misma, pues para fortalecerla se requieren medios económicamente independientes.

Esta semana la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) dio un paso importante que abona a garantizar la libertad de expresión: ordenó al Congreso de la Unión a emitir una ley que regule la publicidad oficial antes del 30 de abril de 2018. El ministro que elaboró el proyecto, Arturo Zaldívar, consideró que la falta de regulación de la publicidad oficial tenía un efecto silenciador en los medios y era una restricción indirecta a la libertad de expresión.

El amparo que culminó en esta resolución fue promovido por la organización Artículo 19, una de las principales defensoras de la libertad de expresión; su principal argumento es que el Congreso de la Unión ha sido omiso en expedir la ley que marca el artículo 8 transitorio de la reforma político-electoral, que fue aprobada en febrero de 2014.

Es un hecho que tiene que haber reglas claras. Algunos medios incluso se han valido de la ausencia de normatividad para extorsionar a los poderes públicos, quienes terminan sucumbiendo a los perversos intereses de los falsos dueños de la verdad. Hay otros, en cambio, que tienen que resistir caprichos del gobernante en turno que se incomoda por la palabra impresa, y pretende castigar al “crítico” con la ausencia de publicidad.

Esta es una tarea que tiene que ir por dos caminos: los legisladores tendremos que proponer y debatir para crear una ley que contenga los mejores criterios y lineamientos, mientras que los medios deben profesionalizarse y capacitarse para que la oferta periodística descanse en sólidos principios éticos.

Hay casos de empresas constituidas como medios de comunicación que en realidad funcionan para obtener beneficios en otras instancias. El medio es, en todo caso, el instrumento del empresario para conseguir favores de los poderosos. Este tipo de cuestiones son las que se tendrán que vigilar, no tanto por nosotros, sino por el consumidor de noticias.

Y si es complicado regular la publicidad oficial a nivel federal, en los estados hay también complicaciones; al menos en Guanajuato, el gobernante PAN se resistirá.

¡Nos leemos la próxima semana!